Protegiendo el flujo confidencial de órdenes institucionales contra escuchas RF externas, suplantación y inyección maliciosa por láser.
Las rutas físicas de transmisión poseen huellas únicas de desvanecimiento por multitrayecto. Cualquier dron o antena parabólica no autorizada que intercepte el haz altera la dispersión del canal, activando alarmas de manipulación en submilisegundos.
Las cargas útiles de las transacciones financieras se distribuyen en secuencias de ruido pseudoaleatorio de banda ancha por debajo del piso de ruido térmico, haciendo que las señales sean indistinguibles del ruido atmosférico para oyentes no autorizados.